Por Joaquin Aras

2011

La interacción en las obras de Tomás Rawski va más allá de la tecnología, la interacción se da en forma de un gran llamado de atención, una denuncia de un sistema político social que se devora a la gente a nivel económico y mental.

Lo único que se busca es sobrevivir.
Somos esclavos de un sistema.
Trabajamos para que otros no trabajen.

Tomás denuncia y el mensaje llega. Volviéndonos concientes de esa realidad participamos de forma activa en su obra.
Tanto con sus obras tecnológicas como con sus fotos, Tomás Rawski muestra con cuidado lo que la gente no quiere ver: el interior de un sótano, las similitudes y diferencias entre viviendas precarias y no tan precarias, el carácter cíclico de las crisis económicas, las transformaciones de la naturaleza tras el abuso humano.
Realidades ocultas de la cuales hay que tomar conciencia.
Tomás usa la tecnología como una herramienta, no como parte de su discurso. Sus obras no son obras tecnológicas auto referenciales, dicen algo más. Ese algo más es lo que Tomás Rawski nos invita a descubrir.
Artista, artista tecnológico, artista social, artista anticapitalista, artista de denuncia, artista despertador, artista comprometido, artista ingeniero en sistemas que lucha contra el sistema, artista fotógrafo, artista googleado, artista amigo, artista interactivo, artista hiperactivo. Muchos casilleros posibles, y ninguno completamente adecuado.